domingo, 21 de junio de 2015

Sigo acá.

Al contrario de lo que parece racionalmente, la certeza de que algo (un lugar, un día, una charla, un vino, una cena, un diagnóstico) es irrepetible (por único o por último) me deja una sensación de resignación tranquilidad que me cuesta encontrar en otras cosas. Un risotto siempre puede salir mejor que la vez anterior, en una neutropenia febril el antibiótico empírico siempre podría haber sido el dirigido de entrada; pero un cumpleaños que es el último, un viaje que no va a tener secuela, un paciente en el que está claro que llegamos tarde me dan esa calma como de acelerar en la ruta cuando viene de frente un camión que no habías visto: das todo de vos para pasarlo, total si sale mal hace ratos que yafuetodo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantó!La serie "un lugar, un día, una charla, un vino, una cena, un diagnóstico" es muy buena. La frase "das todo de vos para pasarlo, total si sale mal hace ratos que yafuetodo" me deja pensando...

Anónimo dijo...

Quedate aca!