martes, 13 de julio de 2010

Yerra

Desde hace unos días mi jefe dejó de venir a trabajar porque se descerrajó el parietal de un balazo. Un poco por paranoia (síndrome de France Telecom, le digo yo) y un poco por sentido común, los monigotes de RR.HH. despertaron de su letargo de burócratas y organizaron un par de reuniones con un psiquiatra entre los que tenían contacto más cercano con él, y eso me incluye. Por suerte ayer fue la última.

Se ve que sin darme cuenta cité a Freud o que cuando alguno empezó a deciur forradas sobre el coraje y la cobardía se me notó el hastío; la cosa es que cuando salía el doctor me llama un segundo aparte.

-Hiciste análisis un buen tiempo vos, ¿no?

-Eh, sí, un buen tiempo. ¿Por?

-¿Viste cuando recién te levantás? ¿Que te queda la arruga de la almohada en la cara? -sonriéndome- Bueno, la marca del diván también se ve.

Todavía no me termino de dar cuenta de si fue un cumplido o un golpe de garrote.

martes, 6 de julio de 2010

El Orden Natural y la Aterosclerosis

Recién bajé al supermercado a comprar huevos. Anticipándome a la fila infernal que iba a haber a esa hora llevé material de (re-re)lectura; y anticipándome a los días de estudio salvaje que se vienen me pareció prudente stockear café, leche y canela.

Mientras esperaba en la caja escuché a una señora despotricando contra lo antinatural de la adopción por parte de parejas homosexuales y agorando futuros apocalípticos y estructuras psíquicas infames para esos pobres chicos. Miré por encima de los lentes y pispée su carrito: manteca, hamburguesas, giacomo capelettini, latas de bolognesa, arroz pairboled, salsa cuatro quesos de sobrecito, jugos tang y un nene de unos 5 años con leve sobrepeso y una expresión de hastío inocultable.

-Señora, ¿le preguntó a las arterias tapadas de chizitos de su hijo si piensan que Ud. es una buena madre?

No sé ni qué cara puso. Le saqué la lengua y le dediqué mi mejor sonrisa al enfant (que se tapó la cara con una bolsa patitas de pollo y estalló en una carcajada) y volví a mi libro. ¿Cómo estás? Con débito, sí. No, dejá, poné todo junto que voy acá nomás.