lunes, 31 de mayo de 2010

TEG


Cuando a mí me gusta alguien me vuelvo más estratega y calculador que de costumbre. Lo malo de eso es que -cuando la estrategia funciona- por momentos me ataca la duda de narcisista e inseguro que se pregunta si el éxito significa que ese gustar es mutuo o es simplemente la expresión fáctica del scripting maquiavélico.

Del otro lado del mostrador, pocas cosas me conmueven más que ver que el otro se esfuerza por gustarme; más aun cuando en el fondo yo sé que nada de eso es tan indispensable y que es muy probable que me gustara de todas formas.

Recuerdo que una vez G. (que además de tomar procenex cocinaba pésimo, pabre) me invitó a comer su especialidad, un pollo al horno con nomeacuerdoqué que -sincerémonos- de especial no tenía mucho. "Está buenísimo", mentí un poco en un momento; y él se deshizo en explicaciones y disculpas del tipo de "No, le falta tal cosa, además a vos la otra vez te salió mejor y lo improvisaste en un minuto y blablabla". Lo frené en seco, lo miré a los ojos sonriendo y le dije que "Yo no vine a hacer una crítica gastronómica ni a buscar al sucesor de Francis Mallman, vine porque tenía ganas de comer con vos".

A lo mejor es un poco eso. Aceptar que más allá de toda la procesión de planes macabros que va por dentro el otro está -por un minuto, al menos- eligiéndolo a uno entre todo el resto. Al final de cuentas, matemáticos y conspiradores somos todos, pero uno no se queda a soñar con pitufos al lado del primer salame que le recita la fórmula para calcular cuánto valen dos desvíos estándar, ¿no?

9 comentarios:

melquíades dijo...

La cocina sigue estando en mi lista de técnicas de seducción infalibles, de cualquier manera. La cocina, el botiquín y la xeroftalmia, aunque no necesariamente en ese orden.

melquíades dijo...

Qué tendencia que tengo a rematar todo con un "¿no?" al final, ¿no?

Bufón dijo...

Don Melqueades, la cocina es un arma de seduccion masiva; si logro que me inviten a cocinar o que vengan a que les cocine es medio partido adentro... así que mucho mucho más no se necesita.
el gran secreto es ponerle amor y estar relajado, no puede fallar ninguna conquista así.

Penélope dijo...

Aplica con todas las cosas,...pero a la larga si, lo que uno quiere es que lo elijan para pasar uno, dos o n ratos...no?

Lolo dijo...

Por un lado, me dio risa por la cropolalia posterior a la ingesta de Procenex o algo, y que un poco se repite con declaraciones recientes.
Y por otro lado, "estratega y calculador" son meros eufemismos. La palabra es "zorra".

Lucía dijo...

La estrategia y el calculo debería ser aplicado a todas las instancias de la vida en las que se deba seducir, en mi opinión. Algunos tienen más éxito que otros. Intuyo que tiene algo que ver con el coeficiente intelectual.

Martin Villagarcia dijo...

que lindo blog.
despues te comento algo un poco mas coherente. saludos!

Charlotte dijo...

La cocina ES mi técnica de seducción infalible. Je.
Buenísimo post.

Anónimo dijo...

Ay, pero que lindo seria salir con el sucesor de Mallman...