Mi marido:-¿Me pasás una bolsa Ziploc de las grandes? Están en el segundo cajón.
(Tenía las manos sucias y terminaba de sacarle las clavículas a un pollo)-Me gustaba más ayer, cuando estabas en la cama y no te podías mover, amor: dabas menos órdenes.
Mi analista:-No voy a poder ir hoy, tengo anginas.
-¿Pero qué síntomas tenés? ¿Cuánto tuviste de fiebre? ¿Fuiste al médico? ¿No será gripe A?
-No, quedate tranquila que es una vulgar faringitis bacteriana, muy probablemente por Streptoccocus pyogenes. Amoxi-clavulánico y ya. Además, pará, que en todo caso el que haría esas preguntas soy yo.
-...
-Igual si querés voy con barbijo el martes que viene...
Mi madre:-¡¿Cómo no me avisaste antes?!
-¿Para qué, mamá?
-No sé, para saber.
-Para saber te cuento ahora, cuál es la diferencia. Ni que fuera no sé, difteria.
-Bueno, para sufrir, entonces. Una madre siempre sufre.
Mi jefe:-Puta, si tenías la gripe a lo mejor nos daban asueto a todos. Bueno, que te mejores.