domingo, 13 de diciembre de 2009

You gotta call the white man

Viernes, 2 am, Rodney y Jorge Newbery.

Yo me contemplaba la cara de ebrio al espejo y trataba de hacer algo con mi aspecto de hoymelevantéalas6:30amytuveundíainfernal, cuando un completo extraño me interrumpió:

-Hola, me dijeron que hable con vos para pegar unos tiros.
(con expresión de no entiendo)-¿Unos tiros?
-Unos tiros, unos pases.
-...
-MER-CA.
-¡Ah! No, disculpá, no te entendía; no, no soy yo, te dijeron mal.
-Uh, disculpá.
-No, todo bien. Tengo gintónic si querés. Y diclofenac de 100.


Soy tan naïf a veces.

3 comentarios:

melquíades dijo...

Lo peor es que ahora que pienso, un segundo antes de eso había estado apretujando y hablándole como si fuera un bebé a un gatito que había, ¿no es lo menos dealer del mundo eso?

Marian dijo...

Que loco que te confundan con dealer! Ahora, un boludo si no te agarró el Diclofenac. : )

El Jardinero dijo...

siempre tuve problemas para entender la jerga de la droga... mas vergonzoso es cuando te ofrecen algo que das por echo es droga y resulta que era un postre alemán.

abrazou!