viernes, 6 de noviembre de 2009

Café en el campo

Callao y Viamonte, 15.45

Unas chicas que por el look y la expresión de anencefalia seguro eran de Económicas meditaban su pedido como si se tratara del sentido mismo de la existencia.

-Hola, perdón, ¿hay alguien que sepa lo que quiere?

Le hago saber que sí pidiéndole con una seguridad pasmosa mi clásico venti latte leche entera. El chico mira mi tarjeta, la pasa por el posnet, mira mi DNI, después me mira a mí y hace una pausa de unos segundos frunciendo apenas el ceño.

-Qué bien que te quedan los años.

OBVIO que sonreí y le hice ojitos, así la próxima me regala un muffin.

5 comentarios:

melquíades dijo...

Está claro que a mí un viernes a la tarde después de una semana agotadora me comprás fácilmente con un poco de cafeína y carbohidratos simpes.

Priscila M. dijo...

Sobre todo en lugares como Starbucks Coffee. Es negocio!

melquíades dijo...

priscila: requetecontra! Hace ratos que no voy a la sucursal del Abasto, pero el encargado me AMABA y me cobraba la mitad de las veces, me hacía descuentos y me regalaba cosas. Yo chocho, obvio.

Ca dijo...

A mí me hacés *una atención* en el precio y me tenés de clienta hasta el fin de la raza humana.

Priscila M. dijo...

Yo hace muchisimo que no voy, pero me el de Callao y Viamonte me parece el local mas lindo. El problema es que yo no tengo buenos atributos para que me cobren menos.