domingo, 29 de noviembre de 2009

Blueberry muffin

"En los neonatos, los neuroblastomas diseminados pueden presentarse con metástasis cutáneas múltiples con color azul intenso en la piel (mereciendo la denominación de 'bebé en magdalena de arándanos')"

Robbins y Cotran, Patología Estructural y Funcional 7ma edición,
p.507


Imagino el cuadro en el consultorio del pediatra.

-Sí, señora, su hijo lo que tiene es un típico caso de bebé en magdalena de arándanos.
-Ay, qué lindo que suena, doctor, ¿qué quiere decir?
-Que seguramente tenga una muerte horrenda, prematura y dolorosa, pero dígame si el nombre no es un amor.

La falta de sueño me frontaliza a mí.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Thursday morning rock

Esperaba el capuccino apoyado sobre la máquina de café y repasaba mentalmente la secuencia de ruido de cae vaso-cae paletita-cae azúcar-muele café-cae agua y me sonreí un poco con ese recordar en el que los circuitos de memoria parecen venir más del plexo sacro que del hipocampo.

Se acerca un compañero y casi me susurra al oído para que no escuche nuestro jefe desde la máquina de al lado:

-Hijo de mil puta, se te nota en la cara. De todas las veces que llegaste tarde y con esa cara de dormido, NUNCA te vi con ese buen humor.

Por supuesto que cuando sonó el pip preludiando el Listo lo miré con expresión de "No sé de qué me estás hablando" y volví a mi box a fingir que trabajaba.

Día del lector anónimo


Salid de las tinieblas, oh lector anónimo.

Vamos, todos tenemos alguna pelotudez que nos aguantamos a último momento de comentar.

Iniciativa de Capitán Intriga y José. Diseño, w.

martes, 17 de noviembre de 2009

Miope

-No te digo que fuera una cosa voluntaria, pero la realidad es que la medicina es lo más importante que tengo y lo que más quiero en la vida y no, nunca me sentí realmente apoyado en ese sentido. Obviamente que no esperé jamás que se comportara como "la señora del Dr. Melquíades", pero más allá del apoyar en el sentido emocional (que tampoco), hay un millón de maneras de hacerle las cosas más fáciles al otro en lo cotidiano.

-...

-A ver, no sé si palos en la rueda, pero sí hubo siempre por lo menos una actitud de pasividad absoluta...

-Ajá, pasividad. ¿Vos te acordás el tema del programa ese que había instalado, que te había jodido tanto?

-Sí, el keylogger ese, obvio, ¿por?

-¿No rendías vos más o menos por esa fecha?

-Sí, ese día daba el final de farmaco.

-Ah, farmaco, mirá vos. Justo la mat...

-Justo la materia que más me gusta en la vida...

-¿O sea que vos ese día diste el examen final de tu materia favorita de la carrera que es la cosa que más te importa en toda la vida pensando en qué mierda le pasó por la cabeza cuando instaló eso?

-...

-Nah, igual no sé si palos en la rueda, ¿no?


Mi analista es mi segunda persona favorita en el mundo. Después de mí, obvio.

domingo, 8 de noviembre de 2009

[...]
Sleep
Sleep tonight
And may your dreams
Be realized
If the thundercloud
Passes rain
So let it rain
Let it rain
Rain on him

Hay amistades profundas en las que no te terminás de dar cabal cuenta de lo que implican los kilómetros hasta que en lugar de dar el abrazo enorme que tenés unas ganas impostergables de dar, te tenés que conformar con alguna mierda cibernética; y putear a los gritos y quedarte con esta angustia espantosa adentro; y mandar a la concha bien de su madre a la distancia, a las obligaciones y al vagón de putas sifilíticas que la parió, carajo.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Café en el campo

Callao y Viamonte, 15.45

Unas chicas que por el look y la expresión de anencefalia seguro eran de Económicas meditaban su pedido como si se tratara del sentido mismo de la existencia.

-Hola, perdón, ¿hay alguien que sepa lo que quiere?

Le hago saber que sí pidiéndole con una seguridad pasmosa mi clásico venti latte leche entera. El chico mira mi tarjeta, la pasa por el posnet, mira mi DNI, después me mira a mí y hace una pausa de unos segundos frunciendo apenas el ceño.

-Qué bien que te quedan los años.

OBVIO que sonreí y le hice ojitos, así la próxima me regala un muffin.

De mi analista III

-...quiero que trates por una vez de no cerrarte tanto, J., a veces estás tan fascinado con vos mismo que la única verdad que pensás como posible es la tuya. Nos vemos el martes.

Si no fuera porque algo de razón tenía, la mandaba a meterse un volquete de progesterona en supositorio.