jueves, 8 de octubre de 2009

Retro II

A veces tengo miedo de que cuando me pongo a revolver y a ordenar cosas viejas (pero viejas viejas) en mi inbox en lugar de más fantasmas aparezca no sé, un serotipo nuevo de virus polio.

Igual hay algo que no me sorprende, que no me parece extraño, pero de cualquier manera no dejo de ver: esa tendencia a revolver y ordenar y taggear, pero no borrar. ¿De dónde viene esa manía de guardar las cosas que a esta altura son poco más que recuerdos? Es algo así como asegurarse una evidencia cuasi imperecedera, de forma tal que aunque haya cosas que ya no sientas con vos en cada despertarte-vivir-dormirte cotidiano, estés seguro de que no son solamente un recuerdo que podés borrar de un plumazo un buen día y en el que el límite entre lo que realmente pasó y la interpretación que vos hacés de lo que realmente pasó se desdibuja por momentos. Siguen ahí, como una mochila con la que -quieras o no- vas a tener que seguir cargando, incluso cuando a veces ya no la sientas como un peso, incluso cuando te rías de la inocencia con la que escribías y con la que leías, incluso cuando en ese reírte haya un claro hacerte el pelotudo y no ver bien clarito un patrón que es el mismo que se repite en el inbox (y en tu vida) más reciente.

8 comentarios:

Tomatito dijo...

1) No eculques yaguas viejas porque salen cucarachas. (Viejo refrán puertorriqueño).

2) Lo de guardar cosas y almacenar se llama síndrome de la rata almizclera porque llenan su madriguera de cosas inservibles.

Buen fin de semana largo.

Srta. Lauro dijo...

Jaja, rata almizclera! Adoré el término (para decirle a mi madre y cambiar un poco, siempre le digo que tiene alma de cartonero)

Esta bueno de vez en cuando, cuando agarra la loca, tirar todo (me pasa con las cosas materiales, papelitos, cartas, etc), y con el inbox, no, che, por qué será? Ni los de mis amigos logro borrar, esos mails de una línea que van y vienen, con boludeces como, nos juntamos en tal casa, otro responde, OK; y así.

Igual me parece creepy el extremo opuesto. Conozco gente que tiene el inbox en cero!! (júrolo) Qué onda??? Mi inbox es mi oficina y pc itinerante, me automando trabajos practicos (donde a veces hasta me hablo a mi misma, "Laura, acá mando la versión actualizada del tp, revisá el cap III"), fotos, links que encuentro, etc, etc

Apoyo la moción de que no tire la mochila

Saludoss

Marian dijo...

Me dejaste girando con tu última frase, especialmente por que hace una semana revisé mi inbox.
Y no, no borré nada. Como que no podía, aunque quería. Damn.

Lolo dijo...

Seleccionar todas las conversaciones y dele al suprimir sin mayores vueltas. Todo lo bueno que deba ser recordado SERÁ recordado y no necesitará ayuda extra.

Usted lo sabe: el resto es completamente prescindible.


PD: no sé si tiene que ver, pero entienda que estuve hostigando caricaturas todo el día, jaja.

ensimissmundo dijo...

Hola, remarco algo de esta entrada, y son las últimas palabras: más reciente. Me parece que hay algo magnífico en esto de guardar crónicas en un blog, por ejemplo, que se repite una y otra vez atemporalmente, luego, en la vida. Pero vuelvo sobre esas palabras: más reciente; estabas hablando de recuerdos, historias, y terminás hablando de lo que te pasa ahora; qué loco, me deja pensando si uno mismo no se condicionará el presente directamente con los movimientos pasados... ja, yo me entiendo.

ensimissmundo dijo...

Ah! y (Perdón por la incontinencia), el uso de los tags, por favor! Es como un espejo de lo que retratás, je.

melquíades dijo...

tomatito: jajaja me han dicho cosas, pero rata almizclera, jamás! Saluditos.

srta. lauro: no sé, para mí en el acto ese de borrar todo, de quemar todo hay una negación de la realidad, un pretender que las cosas nunca ocurrieron porque no hay nada que materialmente nos recuerde que así fue, ¿no? Un beso.

marian: no hay que borrar! aunque sea para que cuando te encontrés en una situación que te resulta familiar, ver la manera de no repetir los mismos errores.

lolo: ay, déjeme vivir! jajaja abrazote.

ensimissmundo: estoy convencido de que cada uno de nuestros actos presentes está CONDICIONADÍSIMO por nuestra mochila de acciones y decisiones pasadas! Un beso.

Abrujandra dijo...

Jamás debe faltar en un hogar, que se precie de tal, sea cual fuere el número de moradores, de poseer un abracadabra, jarrón o pote que contiene artículos de primera necesidad básicos (alfileres, cinta scotch, agujas, monedas, el número del ginecólogo, órdenes de consulta, botones, goma de borrar, cucharas, aspirinas, anticonceptivos, un saquito de té de jazmín, etc.) vale para el cubículo de trabajo también.