martes, 27 de octubre de 2009

De mi analista II

-...porque sí, me hago cargo de eso, soy consciente de que doy a los demás una imagen de hiperexigente... Ponele, el otro día, no era enojo, algo parecido al fastidio, no sé, una sensación como de cuando se me queman las tostadas, o no me cierra el mecanismo de patogenia de amiloidosis secundaria, o no logro que un alumno entienda por qué la clonidina actúa como hipotensor aunque es agonista adrenérgico, ¿entendés? Es una sensación incómoda, extraña, pero re característica.

-Sí, J., FRUSTRACIÓN se llama.

Sobre el bosque gris

Hoy se hizo realidad la peor pesadilla del ñoño: ir a la biblioteca y que esté cerrada.

Con la certeza de que al sol me iba a agarrar mínimo un melanoma, fui a sumarme al club de los lagartos y a leer en plaza Houssay. Por suerte, porque se acercó un señor "Disculpe que lo moleste, doctor, buenas tardes. Soy del servicio secreto mongol. ¿No me convida un cigarrillo?". Lo mínimo que merecía después de semejante revelación era un cartón entero, así que le di el último cigarrillo que me quedaba.

domingo, 25 de octubre de 2009

Metamorfosis

Hay un momento difícil de precisar en el que la sensación de me hizo muy feliz empieza a desdibujarse y la balanza se inclina hacia el lado de fui muy feliz al lado suyo, en el que tu superyo deja de trabajar de noche y entonces tenés unos sueños en los que decís barbaridades capaces de levantar a Segismundo de la tumba. Un segundo en el que algunos rasgos tatuados con tinta indeleble que te resultaban simpáticos ahora se te hacen el sobrenadante de una inmadurez y un egoísmo que no estás dispuesto a tolerar, y el desencantamiento te termina de pasar por arriba como una topadora.

En ese microinstante exacto para vos el otro pierde su identidad, deja de tener un nombre para transformarse en un genérico mi ex.

lunes, 19 de octubre de 2009

Epidemiología for dummies

Público asistente a un musical:

48,5% putos.
40% viejas.
10,3% parejas heterosexuales en las que el hombre fue obligado, y lo demuestra con facies características.
1,2% mi hermana.

viernes, 16 de octubre de 2009

De mi analista

-...y además no sé, ponele, si salimos a cenar y yo quiero vino, qué, ¿me tengo que tomar una botella entera solo?

-(silencio) Bueno, J., no sé desde cuándo eso es un problema para vos...

martes, 13 de octubre de 2009

De una clienta

Después de que le solucionara un problema muy pelotudo:

"Ay, querido, yo trabajo para la UNESCO, voy a pedir que te nombren Patrimonio de la Humanidad."

Lo mínimo que merezco, ¿no?
Ayer soñé que Almodóvar me mandaba un mail, y que yo le contestaba pidiéndole que por favor me ponga en contacto con Carmen Maura para que me pase la receta del gazpacho con morfidol que prepara en Mujeres al borde de un ataque de nervios, que andaba necesitando "matar a un par de gentes" (sic).

domingo, 11 de octubre de 2009

Apología del cansancio, o una aproximación a los principios de redistribución de la energía y el deseo.

Lo primero que automáticamente piensa el estudiante de medicina promedio después de rendir es "Y ahora que no tengo que estudiar, qué mierda se supone que haga con mi tiempo". Un viernes, suponte. Bueno, acá va un ejemplo posible, sólo con fines ilustrativos.

Te levantás 6 am, te preparás el almuerzo (estás un poco podrido de lo básicos que son los que diseñan el menú en el comedor); tenés una jornada laboral promedio alterada sólo cuando llamás genuflexo a tu jefe; conocés en el subte camino a la facultad a tres de tus próximos maridos y antes de cursar subís a la biblioteca para dormir una microsiesta de 15 minutos que haga un poco de clearance de adenosina. A las 16 escuchás una clase lindísima sobre neumonías intersticiales y luego te quedás un rato más releyendo unos reviews sobre un tema que te chupa un poco un huevo para la clase que tenés que preparar para la semana siguiente. A eso de las 18.30 y mientras escuchás Herbie Hancock cruzás de casualidad en Santa Fe y Rodríguez Peña a un amigo de tu adolescencia bohemia a quien no veías hace años y comparten un café y un cigarrillo breves pero intensos; te vas de compras relámpago (necesitás como sea cambiarte esa camisa que te da un look espantoso de oficinista chato y que tiene una manchita de sangre en el cuello); caminás por Arenales hacia Plaza San Martín y a contramano del ejército uniformado de Legacy para encontrar 19.30 a un amiguísimo e ir a comer y a reir hasta la acidosis. Alrededor de las 23.30 cruzás la General Paz y vas a tomar unos Tom Collins y a hablar de la vida misma con otra amiga, hasta que en un momento se dan cuenta de que todavía cargan uno con el guardapolvo y la otra con una maqueta, que llevan 23 horas despiertos y sin pisar un lugar que no sea público, y que incluso cuando la juventud recién está saliendo de sus casas para darle rienda suelta a ese arroyo de testosterona que todavía no identifica como tal, ustedes cambiarían su reino por una cama y un frasco de loción astringente. 4.30 am cerrás los ojos después de sentir el olor a canela por última vez y sentís que si estuvieras un ápice más exhausto empezarías con rabdomiólisis masiva, pero puta, qué lindo que es estar cansado de hacer lo que querés.

sábado, 10 de octubre de 2009

Justiciero

Ayer, en el 132, hora pico, una señora se está bajando y otra con un puente nasal imposible le dice algo al oído a la que parecía su amiga. El colectivo arranca, y la que había hablado dice en voz bien alta:

-Ay, te decía que tengas cuidado con esa boliviana y que agarrés bien fuerte la cartera. (Yo la observo con expresión desencajada por la indignación, ella me sostiene la mirada y la malinterpreta como de complicidad). ¿Ves? Él también se dio cuenta.

-Me di cuenta de que me das asco y de que la nariz te la operó un carnicero, forra.

El título del post también podría haber sido "De cómo me molerán a trompadas un día MCMXVI".

jueves, 8 de octubre de 2009

Retro II

A veces tengo miedo de que cuando me pongo a revolver y a ordenar cosas viejas (pero viejas viejas) en mi inbox en lugar de más fantasmas aparezca no sé, un serotipo nuevo de virus polio.

Igual hay algo que no me sorprende, que no me parece extraño, pero de cualquier manera no dejo de ver: esa tendencia a revolver y ordenar y taggear, pero no borrar. ¿De dónde viene esa manía de guardar las cosas que a esta altura son poco más que recuerdos? Es algo así como asegurarse una evidencia cuasi imperecedera, de forma tal que aunque haya cosas que ya no sientas con vos en cada despertarte-vivir-dormirte cotidiano, estés seguro de que no son solamente un recuerdo que podés borrar de un plumazo un buen día y en el que el límite entre lo que realmente pasó y la interpretación que vos hacés de lo que realmente pasó se desdibuja por momentos. Siguen ahí, como una mochila con la que -quieras o no- vas a tener que seguir cargando, incluso cuando a veces ya no la sientas como un peso, incluso cuando te rías de la inocencia con la que escribías y con la que leías, incluso cuando en ese reírte haya un claro hacerte el pelotudo y no ver bien clarito un patrón que es el mismo que se repite en el inbox (y en tu vida) más reciente.

sábado, 3 de octubre de 2009

Mi vida y el divorcio II

Primero caminé por el que solía ser mi barrio con un sabor un poco raro en la boca, como a más de lo mismo mezclado con what has to be done, has to be done. Después me compré unos cinturones relindos a la obscenidad de 10 pesos cada uno. Y después me dieron un volante propaganda de Staff Médico que ahora no encuentro y que decía (sic) "Que ese novio te dejara va a hacer que conozcas al hombre de tu vida". Yo me reí como tres cuadras, pero creo que la promotora no entendió muy bien por qué. Fate is on my side a veces.

De mi amiga L.

"Y bueno, desde ese día cada vez que salgo con el auto llevo el bate de béisbol ese de aluminio al lado de la palanca de cambios."

"Tenemos que hacer anestesia, fentanilo, ketamina, dextropropoxifeno, todo en la dosis que quieras y legal, es la gloria. ¡Y encima nos pagan!."

"Se portó como el orto, y a mí la gente que se porta como el orto me cae muy mal."

"Qué bueno que cuando hablo con vos me doy cuenta de que hay gente tan mierda como yo."

"Tu hermana es muy sabia."

"¡Está más bueno que las medialunas de grasa B.!"

"¿Vino, no? Ah, porque ni por un solo segundo se me ocurrió cenar con otra cosa."