martes, 1 de septiembre de 2009




Resulta curioso que en el caso estudiado fuera más evidente -unas horas después de la rotura ventricular, a simple vista y para un lego- la forma de deshidratación por goteo que llevó al shock hipovolémico que la isquemia generalizada severa y el shock cardiogénico por taponamiento cardíaco.

2 comentarios:

olorcitoasiesta dijo...

con una curita no basta... hay que respirar hondo y seguir... te adoro..!

Abrujandra dijo...

Botellita de jerez...el que dice es.
¿Lo qué?
Muá.

(hay un diccionario médico por acá por favor, ¿dónde está?)