domingo, 7 de junio de 2009

Semántica

El punto es bajar tu nivel de agresividad, aprender a esperar y a respirar hondo un par de veces (evitando la alcalosis respiratoria en lo posible, claro) antes de decir lo primero que se te cruza en el momento menos oportuno, OK.

Ahora, si en el instante en que dejás de decir algo sos consciente de que de manera inexorable eso mismo se te va a escapar de la boca en una situación que te estás imaginando en el segundo mismo en que te mordés la lengua, en un diálogo cuyas líneas podrías escribir con los ojos cerrados si alguien se callara un segundo y te acercara un papel y un lápiz (o una lapicera de fuente, porque tenés una letra espantosa cuando usás birome); ¿estás realmente disminuyendo tu agresividad, o lo único que hacés es desinflamarla temporalmente con aspirina para que finalmente resurja como esa hematemesis por hemorragia gástrica típica de Bayer y de esa costumbre tuya de decir cualquier barbaridad que se te cruza por la cabeza, excepto la que precisamente tenés que decir?

5 comentarios:

melquíades dijo...

Me parece que hay uno que descubrió una nueva interacción entre el psicoanálisis y capítulo de AINEs.

olorcitoasiesta dijo...

creo yo que todo es acumulativo....

Abrujandra dijo...

Nene, cuánto aprendo...no sabía que habían sociedades del dolor. Tampoco lo mal que hacen las aspirinas.
Besos y gracias.
Siga todo caserito que queremos atendernos con ud.

Marypoppins dijo...

"Lapicera de fuente"!
Lo adoro, doc.
Sepaló.

Fran dijo...

Ay que sacarlo o se hace bilis, diria Moria.