jueves, 12 de marzo de 2009

Podés tener como la sensación durante todo el día, pero no tomás cabal conciencia de lo cansado que estás hasta que cuando volvés a casa te ves en el espejo del ascensor con esa luz mortecina que te marca hasta el último pliegue de las ojeras.

8 comentarios:

solita dijo...

Jude Law, don`t forget!

melquíades dijo...

solita: ay, me acaba de salvar el día!

Pura López dijo...

repensé lo que iba a comentar aquí y me di asco por tan profunda obsecuencia.
solo adhiero, entonces, a lo mortal de los espejos de ascensores, y le deseo un buen descanso.

Pillow_of_Winds dijo...

Ah, cuánto coincido.

En mi casa, me veo en el ascensor del edificio donde trabajo. No necesito llegar a casa.

Anónimo dijo...

mi edificio tiene linda luz en el ascensor. y me veo divina igual. por mas rota qe este.

melquíades dijo...

pura: yo creo que es más esa luz fluorescente aberrante que el espejo en sí.

pillow: es que yo trabajo en PB, y en la facultad la mugre vuelve a los espejos como esmerilados.

anónimo: claro, es que para que se cumpla esta regla que digo a la luz hay que prenderla.

Lauri dijo...

y eso que vos tenes un laburo masomeno normal! yo me bajo del avión despues de volar 14 horas, toda la noche sin dormir, en un caño con 2% de humedad y 400 almas más, con un par de capas de maquillaje... y en ese estado y con esa cara les digo a mis queridos pasajeros "hasta pronto!" sí, claro... como si después de ver eso van a tener ganas de volver... cómo amo mi trabajo!!

Fran dijo...

La luz blanca siempre es nefasta. Igual a mi me marca todo recien comienza el dia, lo que significa destruccion prematura.