lunes, 2 de febrero de 2009

Huntington


Esta mañana en el trabajo arruiné el tercer teclado en poco menos de un mes.

En realidad y tal como expliqué a mi jefe cuando me sugirió que evalúe comprarme una taza con tapa, claramente no fue mi culpa en ninguna de las ocasiones. A la primera reposición la empresa debería haber dispuesto la compra de equipos resistentes al Earl Grey, y además haber iniciado un sumario indagando qué hacía yo tomando té que compro por mi cuenta siendo que tengo café a disposición. Entonces hubiera quedado claro que el brebaje inmundo que se hace llamar capuccino parece más bien juguito de paraguas sucio y el cortado tiene aspecto de producto de drenaje de un absceso gingival, por lo que se hubiese solicitado la formación de un grupo de mejoras integrado por personas de todos los sectores que seguramente resolvería por unanimidad la necesidad impostergable de prender fuego con aguarrás y en el estacionamiento a la máquina de infusiones y cambiar la que expende latas de Pepsi por otra que sirva english breakfast y merlot por la mañana, sen cha y sauvignon blanc al mediodía y darjeeling y gin tónic al caer la tarde. Entonces todos los empleados, chochos con los cambios, preguntarían de quién fue la brillante idea, se convertirá en un mito lo de los teclados arruinados y yo seré promovido a un cargo de consultor vitalicio rentado en medio de los mayores festejos de los que se tenga memoria en la empresa.

Claro, y después se preguntan por qué la productividad baja y por qué no encabezamos la lista de Great Place to Work.

8 comentarios:

Vulgar dijo...

Pero qué exquisito que sos.
Vamos a trabajar juntos cuando llegues a consultor? A mí también me gusta el té, sobre todo arriba de los teclados.

Veronica dijo...

Usted es un visionario. Abandonaré mi preciado vaso térmico (con tapita)y beberé mi Twinings de vainilla en una taza que se parezca más a la suya.
Si a mi me dan bola, nunca mencionaré su nombre, me quedaré con los créditos y el Gin Tonic con Bombay Zaphyr.

Encuéntrenos próximamente en las listas de Great place to work. Saludos.-

Lolo dijo...

Primeramente, lo congratulo por la idea, creo que podría solucionar la crisis de desempleo que atraviesa el mundo occidental. Nadie puede negar que un merlot mejorará la productividad.
Segundamente (?), le cuento que ayer pedí un té y me trajeron una infusión con espuma. Lo cual es peor, porque incluso queda la sospecha de si el sujeto de buffet incluyó líquido viscoso proveniente de su cavidad bucal para tal preparado infernal que no bebí, naturalmente.
Que comentario más largo. Déjole.

Abrujandra dijo...

¿Puedo usar esta idea sin que me cobre derechos de autor?

Marypoppins dijo...

Disculpe, es Ud el Doc Mel de antaño??
Se acuerda de mí?? He vuelto!
Veo que su glamour sigue intacto.
Qué divino.
Cariños!

melquíades dijo...

vulgar: en realidad vamos a no-trabajar cuando llegue a consultor, pensaba el cargo como una forma elegante de decir ñoqui. Un beso.

verónica: claro, le cambian el gusto al té esos vasos térmicos. Nos vemos en la fiesta. Me reconocerá por tener una petaca con vino en el bolsillo de atrás del pantalón.

lolo: ay, veo que finalmente ALGUIEN sigue mis instrucciones y le llevaron el té de mi parte.

abrujandra: puede, puede. Yo lo hago todo más por el honor y por la certeza de que estoy haciendo del mundo un lugar mejor que por el dinero :) Un beso.

marypoppins: welcome back! :)

KiLLa QhUSi! (H) dijo...

muy wena historia jaja pero la productividad si bien es cierto depende tanto del superior como de los empleados!

asi q reclama x lo justo y sigue escribiendo xq es un arte q no hay q dejar pasaR!


Xau...saludos!

AryLaFox dijo...

excelente.
Tmb tomo té y solo se me ha caído una vez y fue sobre el teclado de la laptop de mi jefe.

Estaba en garantía pero mi puesto no... expiró meses después...

Saludos