viernes, 23 de enero de 2009

De cómo me reconcilié con los empleados de Metrovías

Hoy hacía con mucha paciencia la eterna fila para cargar la Subtecard en una estación de la línea D. Para variar, una sola caja abierta; en la de al lado una empleada tomaba mate y se taponaba las arterias con bizcochos Don Satur. Mucho no me importaba, debo decir.

Mientras el que estaba adelante mío se peleaba porque no le querían vender un solo boleto si pagaba con un billete de cinco pesos, la fundamentalista de las grasas saturadas me miró, me sonrió, dijo a su compañera (pero en voz bien alta) algo que sonó a piropo y que no reproduciré, abrió la caja, cargó mi tarjeta, me deseó un buen día y volvió a poner el cartel de "CERRADO".

La vieja de atrás mío dijo algo sobre la vagancia, el acomodo, los jóvenes y la moral, pero no la escuché muy bien porque justo empezó un anuncio de "Su atención por favor, Metrovías informa que papapa". Decí que si algo no quiero es terminar en quince años dando de comer en la boca a una víctima de un ACV isquémico, que si no me casaba ahí mismo, en la escalera mecánica.

lunes, 19 de enero de 2009

Voita

Ayer estuve acá. Entre algunas cosas lindas y algunas aberraciones como tazas durax al precio de porcelana Tsuji y demás, mi marido encontró ese molinillo (que luego bautizaría Voita) que me parece de lo más adorable y que cambió mi concepto de café. Si el pobre supiera lo que va a tener que trabajar en época de exámenes y entregas se autodestruiría de un momento a otro.

domingo, 11 de enero de 2009

AIE


Ayer fuimos con Betty a ver a Rosal.

Para recordar cómo eran las cosas antes de que nos uniéramos en matrimonio, no hicimos más que cortejarnos mutuamente. Yo le cociné y le serví martini, pero claramente ganó ella, que me regaló muchos corticoides y otros medicamentos cuya foto no publicaremos por ser de venta bajo receta archivada.

domingo, 4 de enero de 2009

Doparti

Finalmente encontré una gran utilidad para el suplemento deportivo de La Nación, hoy descubrí que por su gramaje y tinta es perfecto para limpiar vidrios antes de ocupar el lugar donde mejor queda: la bolsa de basura reciclable.