jueves, 14 de febrero de 2008

Si vieran la cantidad y variedad de fármacos que llevo para un viaje de unos días.

Agustín está empezando a amoratarse de reírse de mí, pero poco me importa. Hay que ser precavido: nunca sabés cuándo puede surgir un imprevisto como que te pique una víbora de coral o te dé lupus en el medio del duty free de buquebús.


6 comentarios:

Pura López dijo...

xD me gustó la etiqueta de neurosis acá.
buen viaje :)

The executioner dijo...

Para mi viaje a Italia me llevé un botiquín lleno de pastillas de todos los colores, gustos y fragancias. Por las dudas que vencieran sin haberlas tocado -con toda la inversión que significó armarme farmacológicamente- después de la cena tomaba alguna para la digestión, cuando estudiaba, tres de cafeína, y antes de salir, una para el hígado. Llegué sanito. Es el método.
Un beso

Lolo dijo...

Jamás pueden los medicamentos pesar menos que el 20 por ciento del total del viaje. Usté lo dijo, los riesgos son altísimos!

Seamusthepoet dijo...

Buena. Yo tomo evian y estoy en el 0.1%. Me hizo reir el comentario. Nada contra la putez. Simplemente fuera del universo al que guarismo alude. Buen blog. slds.

melquíades dijo...

pura lópez: ¿es que acaso podía poner otra? Un beso!

the executioner: usté lo ha dicho, ese es el método. Saludetes!

lolo: gente como uno, y más aun con un suministro prácticamente inagotable de muestras profesionales, no puede someterse a riesgos de esa magnitud. Un beso.

seamusthepoet: la excepción hace la regla, ¿no? Saludos!

Fran dijo...

Ni hace falta salir de casa para q te mate un insecto!