sábado, 23 de febrero de 2008

Muela del juicio



Me cuesta aceptar que no me hayan dado por error la panorámica del bebé de Rosemary, y que realmente pueda habitar en mi maxilar algo de una orientación tan horrenda como esos dos terceros molares. Estoy pensando seriamente en someterme a un set de resonancias y tomografías de cuerpo entero, no sé si voy a poder dormir sin ayuda de psicofármacos albergando la duda de si tengo alguna otra atrocidad escondida no sé, entre la segunda y tercera porción del duodeno (además del páncreas, claro).

Lo único que me consuela es la cantidad de antiinflamatorios y analgésicos de los que pienso atiborrarme tan pronto como el odontólogo termine de arrancar esos monstruos después de destrozarlos a martillazo limpio.


(Esto, calculo, vendría a contrarrestar lo bella que resultó ser mi laringe)


4 comentarios:

Fran dijo...

Posta son tus muelas? posta que las raices se van para arriba y te perforan los cachetes?

melquíades dijo...

Fran: posta.

Clara Sheller dijo...

sólo pensa en todo el helado y la mousse que vas a comer con excusa!!!!

Anónimo dijo...

No quiero que te sientas poco importante, pero mucha gente tiene las muelas de juicio "retenidas". Yo soy uno. Me saque una de las dos hace 4 años y digamos que la otra sera pospuesta hasta que sea extremadamente necesario...