jueves, 9 de agosto de 2007

Mea culpa

Otra vez falté a la facultad para quedarme estudiando y durante toda la tarde no hice más que dar vueltas por media Buenos Aires y comprar compulsivamente cosas que no necesito y que -lo sé- no usaré jamás. No sé quién es esta persona que me posee a veces y qué hace con mi espíritu de profunda responsabilidad.

5 comentarios:

Ed dijo...

I've heard that already...
"¿a veces?"
Mmmmmm
No sé eh!

Duncan dijo...

La típica. "Noo, no puedo, tengo que estudiar. No puedo ir a ningún lado". Esa afirmación luego se transforma en "Bueno, me tomo un ratito y arranco a las 16:00" y concluye con: "Bueno, al final de cuentas vengo leyendo muy bien. Que hoy no haya hecho nada, no implica que mañana no redoble mis esfuerzos"
Conclusión: la culpa por no haber cumplido con nuestras obligaciones universitarias termina carcomiéndonos el cerebro...
Abrazo,
Duncan

Fran dijo...

Ah pero que descarga emocional! lo tuyo es un desenfado pero con razon.

Lolo Lontananzo dijo...

Jajaja! Pasa en la vida...
Estuve, como sabe, por la Gran Ubre haciendo un curso. En vez de estudiar bien los contendios me fui a pasear despreocupadamente pela cidade gastando mucha plata en artículos de lujo (escaso lujo, obvio).
El último día me fui a una librería y me gasté un torrente de dinero en libros no sé si por gusto o por la culpa de mi banalidad. Ya me leí uno. Si era culpa, fue grande.

Un abrazote!

melquíades dijo...

ed: pero déjeme que me mienta a mí mismo al menos... =P Un beso!

duncan: y eso que yo no soy culposo, pero a veces me carcome por dentro... (con claros motivos, naturalmente).

fran: juro que sentía que si no lo volcaba en palabras iba a devorarme, lo juro. Saludetes!

lolo: yo últimamente intento, INTENTO comprar cosas que no me consuman más tiempo que el necesario para comprarlas. Pero claro, a veces me interno en El Ateneo y temo que mi conciencia se levante de la silla, camine hasta la sección de libros de Medicina y me parta uno por la cabeza... Creo que lo dije en el coso de los ocho, una de las cosas que más me duelen es tener imperiosas ganas de leer literatura y no poder hacerlo... Saludetes!