jueves, 30 de agosto de 2007


OK, lo único que espero es que no haya encontrado la respuesta. Y si lo hizo, que al menos haya tenido la delicadeza de dejar, junto con la carta que rece "Sr. Juez", un post it que diga Auspicia esta muerte, melquíades.

domingo, 26 de agosto de 2007

Ca me pasó un meme que consiste en googlear tu apellido y ver qué resulta. Y luego contarlo, claro.

Pues me enteré de que hay alguien que tal vez es pariente y que se está postulando a intendente de Santa Fe. Que en 2009, en la región italiana de Apulia, quedará constituída una provincia en la que (al menos) deberían eximirme de los impuestos. Que Leónidas, también; NO, NO, NO ES NADA MÍO, BASTA DE ATOSIGARME CON ESO.

Luego, cuando le hablé sobre esto, Lolo me dijo que por el sur también hay gente con mi apellido. Lo medité un poco, y decidí que mañana mismo empaco todo, me subo a un avión y les toco el timbre. Pensaba presentármeles con un "Hola, primas, me quedo un mes. Aquí hay un paquete de Criollitas húmedas para la cena".

lunes, 20 de agosto de 2007

Ayer con A. nos preguntábamos cómo carajo podía ser que la tapa de la computadora estuviese siempre pegoteada y sucia como si alguien preparase almíbar encima y luego esparciera el relleno de una almohada. Creo que encontré al culpable.

¿Cómo es que llamaba Poe a la incapacidad para ver lo evidente en The Purloined Letter?

sábado, 18 de agosto de 2007

Ébola

A propósito de mails para la bolsa roja.

No me entra en la cabeza cómo puede haber gente TAN mogólica. Simplemente escapa al límite de mi capacidad de abstracción.

Lo peor es que estudió en la misma secundaria y ahora lo hace en la misma facultad que yo. No sé dónde está la selección natural si esta oligofrénica sigue con vida.


lunes, 13 de agosto de 2007

Tuíter

Como soy básicamente un nene caprichoso con una madre que -aunque jamás lo admitirá- siempre vivió consintiéndome en cuanta pelotudez se me cruzaba por la cabeza, no podía no tener una cuenta de twitter. No sé por qué intuyo que terminará aburriéndome incluso antes que el Tamagotchi.

viernes, 10 de agosto de 2007

Como iba a enloquecer si seguía sonando cada vez que prendía un cigarrillo o un sahumerio, desconecté la alarma contra monóxido de carbono; y acabo de poner a llenar la bañera para darme un baño eterno, así que si en un tiempo prudencial no tienen noticias mías, llamen al SAME, a Metrogás y asegúrense de que POR NINGÚN MOTIVO mi cuerpo termine en la Facultad de Medicina.




(eterno es un eufemismo, ¿eh? Creo que el único cargo del que no merezco ser acusado es el de suicida)

Updated: sobreviví.

jueves, 9 de agosto de 2007

Ripper


Hace poco más de una semana me enganché el dedo anular derecho con un clavo a medio salir que había en la alacena.

Como soy un leucémico que tarda años en cicatrizar combinado con un pendejo impaciente, cada vez que me parece que siento se empezó a sanar tiro la curita a la mierda. Luego, sin darme cuenta meto la mano en el bolsillo del jean o algo y vuelvo a despegarme los colgajos y a sangrar cual hijo de la reina Victoria.

Recién rallaba remolacha, con los dedos mayor e índice de la mano izquierda envueltos en papel film y recién seudo cercenados con un cuchillito nuevo perfecto para limpiar pollo (más que limpieza parecen cirugías de un maniático capaz de vomitar si ve un hilito de grasa o una vena en su plato), y sosteniendo el masacote fuccia de forma tal que mi lastimadura antigua se mantuviese lo más lejos posible del filo, y además resultara inevitable un final distinto al de la sección de un nuevo dedo.

Como no podía ser de otro modo, volví a arrancarme un pedazo de carne, tiré todo a la mierda en un alarido de dolor infernal, y ahora la cocina es una orgía de sangre, objetos punzocortantes y jugo de remolacha. Todavía no decido si volverme mogólico tratando de que las manchas salgan de la pared, sentarme a llorar mientras me chupo los cortes o sacar fotos y mandárselas a Tarantino.


(sí, esa hermosa mano es mía)

Mea culpa

Otra vez falté a la facultad para quedarme estudiando y durante toda la tarde no hice más que dar vueltas por media Buenos Aires y comprar compulsivamente cosas que no necesito y que -lo sé- no usaré jamás. No sé quién es esta persona que me posee a veces y qué hace con mi espíritu de profunda responsabilidad.

sábado, 4 de agosto de 2007

¿Rompimos relaciones diplomáticas con Angola y nadie tuvo la delicadeza de comunicármelo? Hoy pasé por la esquina de Charcas y Anchorena y el edificio que solía hacer de embajada luce un espantoso cartel de "Se vende". Sería una lástima, es un país que siempre me cayó delomás simpático.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Lagartos

No entiendo a la gente que toma sol o -peor aún- va a la cama solar compulsivamente. No la entiendo. No me entra en la cabeza cómo pueden cambiar un tiempo de bronceado en general repulsivo por toda una madurez surcada de arrugas, manchas y carcinomas escamocelulares.

Confieso que durante mi temprana adolescencia solía untarme en aceites inmundas de FPS 0,2 y echarme con la vana esperanza de lograr que la piel de mis antebrazos fuese un poco menos transparente; pero después de unas cuantas noches aullando de dolor como un marrano, con quemaduras de segundo grado, embadurnado en geles refrescantes y fantaseando con que los lunares habían cambiado su ABCD (asimetría, borde, color, diámetro) para convertirse en incipientes melanomas por sólo unas horas de exposición a los rayos UV decidí evitar el sol casi hasta el extremo: en verano más que nunca uso y abuso del protector hasta para ir al supermercado, no me sacan de la sombra ni con un fusil kalashnikov y consumo cantidades de dermaglós y demás cremas suficientes para enmantecar el Kavanagh.

A la larga, los veranos de vida de iguana SE NOTAN, y no hay lifting ni cremas de La Mer que corrijan esas pieles de pergamino inmundo y esas manchas que parecen de sidoso. Yo elijo cambiar una juventud en la que tendré que seguir respondiendo con sorna a los "Ay, qué pálido que estás, tendrías que broncearte un poco" típicos de segunda quincena de enero por una madurez en la que moriré con osteoporosis por falta de vitamina D, pero pareciendo de quince años menos.