martes, 3 de julio de 2007

Hoy desperté con una tos espantosa. Naturalmente, decidí automedicarme. Como la vez anterior me había terminado un jarabe de extracto de hojas de hiedra de nombre Athos (chicos de Roemmers, por más bueno que sea, no da muy confiable un medicamento con nombre de mosquetero) revolví el botiquín de mi casa -que es algo así como el arca de Noé de la farmacopea- y encontré el medicamento que resultó ser -lejos- el más rico que haya probado hasta ahora. Carboximetilcisteína de Bristol-Myers Squibb, a.k.a. Mucolitic Adulto.

No sé si será efectivo o no, pero creo que estoy dispuesto a no hacer nada para evitar que los mocos me bajen de la laringe a los pulmones y yo muera ahogado en mis propias flemas inmundas con tal de seguir tomando esto.

Ah, evite tomar medicamentos por iniciativa propia, y ante la menor duda consulte a su médico y/o farmacéutico.

3 comentarios:

ige dijo...

La novalgina rules!

Es rica, adictiva y tóxica en la medida justa (L)

yasequeestoyloca dijo...

ja...usted es de los míos...aunque en mi caso son las pastillas...jeje
no probé el Mucolitic, pero le recomiendo Bronquisedan...yuuummmm...

un beso y cuídese...xoxo

melquíades dijo...

ige: le tengo miedo a la novalgina. Una vez mi madre casi muere cuando le dieron dipirona inyectable, y como esas cosas suelen ser hereditarias prefiero no probar =/

yasequestoyloca: jajaja próximamente sacaré una foto a mi cajón de los remedios. Un beso!