sábado, 28 de julio de 2007

Que en la alacena de una casa haya seis variedades distintas de té habla claramente del nivel de desequilibrio mental que presentan sus habitantes.

martes, 24 de julio de 2007

Apología

Oquei, tener que soportar el "Qué lástima..." de alguna pelotuda, los seudorazonamientos de algún energúmeno pajuerano de los que a veces uno se cruza y el estigma patético de los mogólicos que creen que homosexualidad y promiscuidad son sinónimos; elucubrar teorías apocalípticas sobre la reacción de los padres; todo eso se vuelve mínimo cuando te das cuenta de que tu novio tiene tu mismo talle y te hiperventilás pensando en que tu guardarropas acaba de multiplicarse por dos.

sábado, 21 de julio de 2007

Al pedazo de forro, al vaso de vino de tetrabrick, a la regurgitada social, al absceso de la urbanidad que desplazó al arquitecto, se mudó al séptimo cé y no hace otra cosa que escuchar música infame, coger ruidosamente y mal y luego pelearse a laringe en mano con la putarraca de turno, festejar goles de nosequién cual mandril en celo, practicar sus lecciones de bongó y (en este preciso instante) cantar a los gritos y colgado del balcón "vení Raquel, vení con los muchachos", sólo le advierto que en unos segundos le va a tocar el timbre un Adonis que lleva veintinueve horas sin dormir, que tiene encima una cantidad de fármacos digna de un decomiso de la DEA, que mientras escribe reza por que esos fierros que algunos llaman baranda estén pegados con Unipox y al que hay pocas cosas que lo pongan de tan mal humor como la gente desubicada.

viernes, 20 de julio de 2007








Por segundo año consecutivo, mi día del amigo será una patética orgía de cordones de Billroth y neumonocitos de tipo II. Si algún día encuentro al energúmeno que consideró que el 21 de julio a las 7 de la mañana es un gran momento para un examen, búsquenme en la tapa de Crónica.

lunes, 9 de julio de 2007

Singing in the snow

He descubierto que la nieve me pone de muy buen humor. El clima subtropical no es para mí, definitivamente.


Paraguay y Agüero, alrededor de las nueve de la noche, cuando me dí cuenta de que me había quedado sin cigarrillos y me antojé de chocolates al mismo tiempo.

martes, 3 de julio de 2007

Ocho

UPDATE: york tiene razón, soy un guarango. La oficinista me eligió para hacer este juego:

1. Cada jugador cuenta 8 cosas de sí mismo
2. Además de las 8 cosas tiene que escribir en su blog las reglas.
3. Por último tiene que seleccionar a otras 8 personas y escribir sus nombres/blog.
4. Por supuesto, no hay que olvidar dejarles un comentario informándoles que han sido seleccionadas para este juego

Los escogidos para seguirlo son ige, pabl3te, Ed, Lucy, mr. york, una chica normal, divan y yasequeestoyloca.

Ofrecidas las disculpa del caso, las ocho.


* * *


1) No sé manejar, y no está en mis planes aprender. El día en que haya un auto a mi nombre será con un chofer arriba. Mientras tanto, seguiré intercalando entre transporte público y taxis, de acuerdo a la gordura de mis arcas.

2) Sigo diciéndole Cangallo a la calle Juan Domingo Perón, y con A. bautizamos La Rea a la plaza de Libertador y Agüero. Mal que le pese a mi padre, soy tan profundamente antiperonista como liberal en lo sociopolítico, aunque creo en la figura del Estado regulador e intervencionista ante determinadas situaciones.

3) Incluso como fumador de alrededor de seis cigarrillos por día, me resulta insoportable la gente que no respeta los lugares libres de humo.

4) No comprendo cómo puede haber gente a lo que no le gusta el té. No me entra en la cabeza.

5) Hice psicoanálisis durante prácticamente toda mi adolescencia. Créase o no, salí del consultorio por última vez con un alta cuyos motivos comprendería recién un buen tiempo después.

6) Soy terriblemente hipocondríaco, y mi tolerancia al dolor está cerca de cero. Lo más grave que tuve en mi vida fue una sinusitis que duró dos años, pero cada vez que tengo una simple gripe actúo como si estuviese muriendo y soy capaz de robarle morfina a un enfermo terminal con tal de aplacar una leve odinofagia.

7) Por falta de tiempo últimamente estoy leyendo muchísima menos literatura de la que quisiera poder leer.

8) Pocas cosas me irritan TANTO como la gente sin urbanidad ni sentido de lo estético.
Hoy desperté con una tos espantosa. Naturalmente, decidí automedicarme. Como la vez anterior me había terminado un jarabe de extracto de hojas de hiedra de nombre Athos (chicos de Roemmers, por más bueno que sea, no da muy confiable un medicamento con nombre de mosquetero) revolví el botiquín de mi casa -que es algo así como el arca de Noé de la farmacopea- y encontré el medicamento que resultó ser -lejos- el más rico que haya probado hasta ahora. Carboximetilcisteína de Bristol-Myers Squibb, a.k.a. Mucolitic Adulto.

No sé si será efectivo o no, pero creo que estoy dispuesto a no hacer nada para evitar que los mocos me bajen de la laringe a los pulmones y yo muera ahogado en mis propias flemas inmundas con tal de seguir tomando esto.

Ah, evite tomar medicamentos por iniciativa propia, y ante la menor duda consulte a su médico y/o farmacéutico.

Quiero YA una de estas. De más está decir que antes de votarla me circuncido con un diskette de cinco y cuarto.