domingo, 18 de marzo de 2007

PEA

Luego de 15 meses sabáticos, he vuelvo a formar parte de la población económicamente activa. Vuelta al consumismo desenfrenado y a la consecuente acumulación procaz de adminículos inservibles y redundantes.

jueves, 15 de marzo de 2007

Come fly with me

O Piñeyro y compañía se dejan de joder con el radar y la puta que los parió o le renuevan el stock de alprazolam a mi madre, porque su pánico a volar -potenciado en estos últimos días- me tiene los huevos por el piso.

sábado, 10 de marzo de 2007

Raining again

Es un hecho. Los días de lluvia exacerban los rasgos (cualquier rasgo) del temperamento de las personas

Los que cuando el día está radiante somos caballeros, y le cedemos el taxi a la vieja decrépita o la dejamos subir primero al colectivo; lo hacemos con más razón cuando llueve: si yo me patino en un charco a lo sumo quedaré como un ridículo con un hematoma en el culo, ella se partiría la porosa cabeza de su fémur en catorce.

Y los que cuando estoy por cruzar la calle (por la esquina, naturalmente) aceleran, cuando llueve además se acercan al cordón para regalarme un baño de agua, mugre e hidrocarburos; las que normalmente pasan y me pegan con la cartera además intentan hacerme una biopsia de córnea con los fierritos del paraguas, y así.

Las precipitaciones no son una amnistía.