Callao y Viamonte, 15.45
Unas chicas que por el look y la expresión de anencefalia seguro eran de Económicas meditaban su pedido como si se tratara del sentido mismo de la existencia.
-Hola, perdón, ¿hay alguien que sepa lo que quiere?
Le hago saber que sí pidiéndole con una seguridad pasmosa mi clásico venti latte leche entera. El chico mira mi tarjeta, la pasa por el posnet, mira mi DNI, después me mira a mí y hace una pausa de unos segundos frunciendo apenas el ceño.
-Qué bien que te quedan los años.
OBVIO que sonreí y le hice ojitos, así la próxima me regala un muffin.
Unas chicas que por el look y la expresión de anencefalia seguro eran de Económicas meditaban su pedido como si se tratara del sentido mismo de la existencia.
-Hola, perdón, ¿hay alguien que sepa lo que quiere?
Le hago saber que sí pidiéndole con una seguridad pasmosa mi clásico venti latte leche entera. El chico mira mi tarjeta, la pasa por el posnet, mira mi DNI, después me mira a mí y hace una pausa de unos segundos frunciendo apenas el ceño.
-Qué bien que te quedan los años.
OBVIO que sonreí y le hice ojitos, así la próxima me regala un muffin.



